Las hijas del gran sacerdote Anio convertían todos los objetos que querían en trigo, en vino o en aceite; Atálida, hija de Mercurio, resucitó varias veces; Esculapio resucitó a Hipólito; Hércules arrancó a Alcestes de la muerte; Hexes volvió al mundo después de haber pasado quince días en los infiernos; Rómulo y Remo fueron hijos de un dios y una vestal; El Palladium cayó desde el cielo en la ciudad de Troya; La cabellera de Berenice se convirtió en una constelación de estrellas […]. Os desafiamos a que encontréis un solo pueblo en el que no se hayan realizado prodigios increíbles, sobre todo en los tiempos en que casi nadie sabía leer y escribir. Fuente: - Voltaire «Milagros», en el Diccionario Filosófico. Jorge Alejandro DelaVega Lozano Correo electrónico
El misterio que rodea a los Illuminati, y a la Teoría de la Conspiración, continúa atrapando la imaginación de algunas personas, a pesar de lo que se dice y se comprueba en libros de historia. Las fantasías sobre los Illuminati, nada tienen que ver con lo relacionado a los Illuminati verdaderamente. El 1 de mayo de 1776, Adam Weishaupt, profesor de derecho en la Universidad de Ingolstadt, fundó la Orden de los Illuminati, una organización secreta creada para oponerse a la influencia religiosa en la sociedad y al abuso de poder del Estado, fomentando un espacio para la crítica, el debate y la libertad de expresión. Adam Weishaupt, inspirado en la masonería y en los filósofos de la Ilustración francesa, creía que la sociedad ya no debía regirse por normas religiosas. Weishaupt quería que el conocimiento no estuviera restringido por prejuicios religiosos ni políticos. Sin embargo, el conservadurismo religioso y político en Ingolstadt fue impedimento. A Weishaupt le gustaba la idea de ense...