Malinche
"Hernán Cortés fue héroe y villano. Se puede ser ambas cosas. El heroísmo no es una virtud, sino una percepción por parte de los partidarios. El que es héroe para los de un bando será el malvado de los opuestos. Para ser el héroe de todos hay que ser un santo, algo que Cortés no logró ser. Tampoco era un genocida, no por motivos morales, sino sencillamente porque para los españoles la supervivencia de la mano de obra indígena era imprescindible. No venció Cortés, sino una coalición indígena, sobre todo de tlaxcaltecas y huexotzincas. Ni fue Cortés el arquitecto de esa alianza, sino la indígena a quien los españoles llamaban doña Marina (Malinche), la única que dominaba los idiomas precisos. Los españoles se aprovecharon de una victoria a la que prestaron una escasa contribución. Hoy en día, debido a prejuicios políticamente correctos e históricamente erróneos, no se reconocen debidamente los motivos por los cuales tantos indígenas apoyaron a Hernán Cortés, ni las enormes ventajas ...